Estudio y propuesta de rehabilitación con criterios bioclimáticos para viviendas y barrio de El Cabanyal

Hoy quiero hablaros de mi trabajo de investigación sobre viviendas antiguas y bioclimatismo. En concreto mi Tesina Final de Máster de Conservación del Patrimonio Arquitectónico de la Universidad Politécnica de Valencia. El trabajo lo presenté en septiembre de 2013, y se centra en el estudio energético del barrio Cabanyal-Canyamelar de la ciudad de Valencia. El objetivo del trabajo era analizar las características energéticas de las viviendas y sus posibilidades de mejora. El fin último era aportar más datos para la conservación de este barrio patrimonial.

Calle del Cabanyal (imagen: www.inarquia.es)
Calle del Cabanyal (imagen: http://www.inarquia.es)

El barrio de El Cabanyal-Canyamelar

Los que conocen Valencia saben que el barrio de el Cabanyal-Canyamelar es un barrio pegado al mar. Justo delante de la playa la Malvarosa. El barrio se originó por la agrupación de barracas de pescadores. Con el tiempo las barracas fueron formando núcleos con tramas urbanas muy definidas. Finalmente dicho barrio fue anexionado por la ciudad de Valencia. Pero todavía hoy en día se puede distinguir las tramas de calles largas paralelas al mar y las construcciones típicas de la zona.
Por sus características patrimoniales, el barrio, junto con el centro histórico de Valencia,  fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1993. Pero a pesar de dicho reconocimiento y protección los planes urbanos de Valencia proyectan una avenida que de construirse atravesaría el barrio por la mitad. La incertidumbre urbanística creada a contribuido al deterioro del barrio.
En la imagen de bajo podéis ver la trama caracetística del barrio. Con sus largas calles paralelas a la costa. Y en sombreado, un esquema de cómo sería la prolongación de la avenida a través del barrio hasta llegar al mar.

Imagen del barrio de el Cabanyal-Canyamelar y prolongación av. Blasco Ibáñez.
Fuente: http://www.cabanyal.com

El estudio de eficiencia energética sobre el Cabanyal-Canyamelar

El estudio lo que pretendía averiguar eran las características energéticas del barrio. Y para ello utilizaba la calificación energética, un sistema Para ello analizaba las viviendas históricas. Las viviendas son las construcciones más numerosas del barrio. Y a fin de cuenta las que conforman la imagen global del barrio.
Siempre se dice que “lo antiguo era mejor”, que las construcciones tradicionales estaban preparadas para los climas donde se ubican. Ahora de lo que se trataba era de comprobar si eso era cierto. Y en caso de ser afirmativo, en qué cantidad es bueno.
Como ya se ha dicho, la escala para medir era la ahora conocida calificación energética de viviendas. La letra que nos dice lo eficiente que es nuestra vivienda. Y para la introducción de lo datos se usó la herramienta informática CERMA v.2.4, que es un Documento Reconocido por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Las ventajas de esta herramienta es que nos permite analizar dónde se pierde la energía y además nos proporciona resultados oficiales y contrastables para trabajar.
Se analizó la historia, el urbanismo, los tipos y subtipos edificatorios propios del barrio. También se analizó cómo estaban construidas las casas. Sus materiales y geometría. Porque lo que se buscaba era obtener un modelo informático para analizar. Un modelo que representara a las casas del barrio. Pero debido a la riqueza de tipos edificatorios al final se optó por analizar 9 subtipos constructivos. Dicho modelo se basaba en las viviendas tradicionales pero actualizadas para vivir hoy en día. Contenía la geometría y materiales originales, pero con un programa de vivienda actual (con el aseo al interior) y con sistemas de ACS, calefacción y refrigeración.
Esquema geométrico del modelo introducido para subtipo B1. Viviendas plurifamiliares con corredor central.
Esquema geométrico del modelo introducido para subtipo B1. Viviendas plurifamiliares con corredor central.
Esquema geométrico del modelo introducido para entorno del subtipo B1.
Esquema geométrico del modelo introducido para entorno del subtipo B1.

En relación a estos datos, la investigación se centró en el período 1900-1936 y al propio ambito geográfico del BIC (que no incluíca estrictamente todo el barrio de El Cabanyal-Canyamelar). Pero los resultados obtenidos pueden ser extrapolados al resto del barrio, e incluso a construcciones similiares y cercanas.

Los resultados obtenidos fueron muy interesantes

Porque las herramientas actuales corroboran que las casas analizadas estaban preparadas para el clima donde se ubican. Casi todas las viviendas analizadas tenían una clasificación global E en emisiones de CO2. Aunque esto parezca poco detenemos que pensar que fue a partir del 2006 cuando a las viviendas se les exigía una letra D.

Casas preparadas para el verano

Si analizamos en profundidad, nos fijamos en que la demanda  sensible (kwh/m2) se a refrigeración se mueve entre la C y la B. Y que es la calefacción con una G la que nos hace perder puestos de eficiencia. Es decir, los edificios estaban muy bien preparados para el verano, y mal para el invierno.

Las casas compactas ahorran energía

Los edificios se comportaban mejor cuanto más compactos eran. Esto se debía principalmente a que disminuían la superficie de contacto con el exterior en relación al volumen contenido en el interior.

Los habitantes de las casas pueden actuar para combatir el clima

Las casas no son objetos inertes. Hay gente que las usa. Y determinados hábitos pueden mejorar la eficiencia energética. El uso de contraventanas de madera y persianas permitía obtener una mejora de salto de letra en la demanda de refrigeración.

Una pequeña rehabilitación puede ayudar a la eficiencia energética

El cerramiento de las viviendas: paredes, suelos, techos… podía mejorarse. Pero sin embargo, una simple renovación de las ventanas podían mejorar la calificación energética global.

Conclusiones finales

Se puede concluir que la construcción tradicional del Cabanyal-Canyamelar presenta una buena respuesta frente al clima mediterráneo. Hay que tener en cuenta que los inviernos en esta parte del Mediterráneo son muy suaves, y que es el verano contra el que hay que luchar para obtener un bienestar. Además, generar calor siempre ha sido más fácil y barato que generar frío. Incluso hoy en día. Por tanto tiene sentido que las construcciones se enfocaran en combatir el verano y no el invierno.
Y lo que es mejor, que las casas analizadas pueden mejorar su eficiencia energética dentro de rehabilitaciones y reformas compatibles con su carácter patrimonial.
Los resultados obtenidos complementan otros estudios del barrio y ponen en valor la cualidad energética de las construcciones desarrolladas históricamente en el barrio.
Para los que quieran profundizar en el estudio, se puede descargar a través de la UPV.
En cuanto a ti, ¿vives en una casa tradicional?, ¿crees que tu casa posee ciertas virtudes que no tienen hogares de hoy en día?
PS: A fecha de octubre de 2013 parece ser que el ayuntamiento ha decidido respetar el BIC y el barrio y acatar las sentencias que obligaban a su protección.